La palabra Guadalajara proviene del vocablo árabe "Wad-al-hidjara", que significa "río que corre entre piedras". Tomó su nombre de la ciudad natal de Nuño Beltrán de Guzmán, conquistador de esta tierra. La ciudad tuvo que ser fundada 4 veces, siendo la primera el día 5 de enero de 1532, en la Mesa del Cerro a la orilla de Nochistlán hoy municipio de Zacatecas. Un año después se traslada a las proximidades de Tonalá con el fin de que la ciudad contara con mejores condiciones de agua y mejores medios de comunicación. Dos años después Nuño de Guzmán ordena que se funde cerca de Tlacotán.
El 14 de febrero de 1542 se instaló el primer Ayuntamiento de la actual Guadalajara y su majestad, el Emperador Carlos V de Alemania y I de España le concedió el título de Ciudad y le otorgó su escudo de armas, que hasta estos días representa a Guadalajara.
Guadalajara.
El día 28 de Septiembre de 1541 la ciudad es atacada por los indígenas por lo que deciden trasladarla al valle de Atemajac, a un lado del Río San Juan de Dios donde se fundó la Guadalajara definitiva el 14 de Febrero de 1542.
En 1561 Guadalajara recibe el título de Capital de la Nueva Galicia.
El día 3 de noviembre de 1792 se funda la Universidad de Guadalajara, pero es hasta el año de 1925 cuando la universidad realmente empieza a operar.
El 6 de diciembre de 1810, en esta ciudad, Miguel Hidalgo y Costilla promulga la abolición de la esclavitud y se promueve la edición del periódico "El Despertador Americano".
El 27 de marzo de 1824 se dispone que Guadalajara sea la Capital del estado de Jalisco.
La luz eléctrica y los teléfonos fueron instalados en 1884, poco antes del establecimiento en la ciudad de un observatorio astronómico, de la Cámara de Comercio, el Banco de Londres y el de Jalisco, las obras del Teatro Degollado ya habían concluido entonces, y el recinto que todavía hoy sigue abierto al público fue inaugurado en 1883 con la ópera "Lucía de Lamermoor".
Con la Revolución de 1910, Guadalajara pasó a ser la segunda ciudad más poblada del país, pero los años siguientes -hasta bien entrados los años 30- casi pusieron en riesgo su esplendor: sobrevinieron más guerras -esta vez de carácter regional, en los estados de Jalisco, Michoacán y Guanajuato-, y las secuelas del crack del 29 repercutieron mucho más de lo esperado.
Los años 40, en tanto, fueron de tranquilidad social y política, y de crecimiento marcado en el comercio, la industria y la demografía. En 1950 Guadalajara empezaba a configurarse ya como lo que es: la metrópoli mexicana de occidente, el centro cultural y económico más importante del país después del Distrito Federal.
La Guadalajara contemporánea representa al México moderno por su fuerza, tanto económica como industrial, comercial y de infraestructura de servicios, además de que cuenta con un legado de cuatro siglos y medio de cultura, avalados por la riqueza de su arquitectura civil y religiosa y el trabajo de sus habitantes, que se ven reflejados en esta cosmopolita y tradicional metrópoli.
La fase moderna de la capital tapatía brinda al turista una excelente selección de establecimientos en donde se podrá encontrar una extensa variedad de artículos, entre ropa, calzado, accesorios y regalos.
|